El Amorcito,
así le decía la bemba.
Duerme, llora, y pide comida. Pero también siente, en medio de su autoritarismo y superioridad narcisista del mundo.
Es mi gran compañía y tal vez el único que me conoce completamente. Se llama Frijolito o Poroto, Haricot, Bean o el amorcito.
Con los ojos tan iguales a los de su dueño, muestra toda su grandeza y una ternura escondida en sus uñas que hace mas de un semestre no se han podido cortar.

0 comentarios:
Publicar un comentario